En el debate educativo, a veces se olvida que la escuela debe ser, ante todo, un lugar de encuentro. En ese contexto, el trabajo de la FAMPA Cuatro Culturas, dirigida por Estefanía Casas, merece ser reconocido. Su planteamiento apuesta por una visión cultural abierta, lejos de enfoques materialistas o posturas radicales, poniendo en el centro algo tan sencillo como importante: que la educación debe servir para todos los alumnos y respetar todas las culturas.
