Feijóo ha salido del Congreso del PP con el liderazgo reforzado, el discurso templado y la foto de unidad que tanto gusta en la sede de Génova. El mensaje es claro: hay rumbo, hay equipo, y todos reman en la misma dirección. Hasta ahí, perfecto. Pero en medio del mosaico de sonrisas y aplausos, aparece una imagen curiosa: Juan Vivas, presidente de Ceuta, en un lateral, junto a Carlos Mazón, el presidente de la Comunidad Valenciana, ahora envuelto en la gestión (o desgobierno) del desastre tras la DANA. ¿Coincidencia? Puede ser. ¿Descarte visual? También.
