La celebración del 182 aniversario de la Guardia Civil en Ceuta volvió a dejar una imagen que ya empieza a repetirse demasiado: aplausos a los agentes y críticas abiertas al Gobierno de Pedro Sánchez. No fue un gesto aislado ni una simple protesta puntual. Entre guardias civiles, familiares y ciudadanos existe la sensación de que quienes se juegan la vida en el Estrecho siguen trabajando con medios insuficientes frente a un narcotráfico cada vez más agresivo y organizado.
