Planteo este artículo y otros sobre el mismo tema, como una cuestión moral, partiendo del hecho que yo no soy un experto, ni especialista, partiendo del principio, que quizás algunas ideas o sugerencias, perfeccionándolas por parte de los expertos, aquilatándolas por partes de personas más entendidas que yo, puedan ser coherentes, racionales, necesarias, correctas y adecuadas, y quién sabe, si reducen, o pueden hacerlo accidentes de tráfico.
