Estamos en unos momentos difíciles para nuestro país donde la piedra angular ahora se centra más que en lo económico, en la territorialidad como una sola nación. Es justo en ese punto donde se enfrentan los dos valores más esenciales del ser humano, los sentimientos y la compresión y cuando estos se mezclan con algo que tú crees que te hace diferente a tus iguales, es donde empieza el gran problema que desde siglos lleva padeciendo el pueblo español.
