En el Día Mundial del Medio Ambiente, desde el Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) debemos hacer una obligada reflexión de la nefasta, cuando no inexistente, política medioambiental del Desgobierno del Sr. Vivas.
En el Día Mundial del Medio Ambiente, desde el Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) debemos hacer una obligada reflexión de la nefasta, cuando no inexistente, política medioambiental del Desgobierno del Sr. Vivas.
El 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, es, para la ONU, “una jornada para que todos se apropien de la naturaleza que les rodea y participen activamente en la protección de la Tierra”.
Perdida en mis reflexiones este fin de semana, cosas de tener tiempo libre, últimamente me ronda casi permanentemente la idea de que todo es más fácil o de que todo debería ser más fácil, será la edad.
Es la primera vez que en la actual democracia española un Presidente no hace el traspaso de la Moncloa a su vivienda particular, si no que lo echan o lo que es lo mismo lo desahucian.
El reciente presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez lleva preparándose desde que inició su andadura en el Partido Socialista. Su elección y nombramiento plenamente legal, democrático y constitucional ha creado importantes expectativas, ya que se inicia una nueva etapa en la vida política de nuestro país.
Siempre he tenido mi visión interna de Pedro Sánchez y mis diferencias de peso con él, que no han cambiado porque él haya sido elegido Presidente del Gobierno, igual que no cambiaron cuando salió como Secretario General. Pero esas diferencias justificadas y de peso no me impiden saber diferenciar entre visión interna y apoyo real. Primero el país, luego las siglas, por último una misma. Y al no invertir este orden yo sí quiero hacerle llegar que tiene todo mi apoyo y mi lealtad, una lealtad que no se basa en no contradecir, sino una lealtad que se basa en construir.
Más de una década y casi 900 mujeres asesinadas costó llegar a consensuar un pacto entre las distintas fuerzas políticas para abordar la violencia de género como una cuestión de Estado o un pacto de Estado, como lo llaman algunos. En mi opinión se consigue un pacto que da un paso adelante demasiado modesto y acusa de manera insuficiente a los maltratadores. Pero no todo va a ser malo ¿no?
Es más, es sano que te concedas ese derecho.
Las emociones están ahí, y no tienen un carácter negativo, tienen un carácter adaptativo, y forman parte de tu mapa vital, de tu equilibrio.