Pedro Sánchez alcanzó el Gobierno de España prometiendo que jamás pactaría con populistas, independentistas secesionistas y herederos de terroristas. Y no lo dijo una sola vez, sino que cimentó gran parte de su campaña electoral en una promesa que no solo repitió ante los medios de comunicación, sino también en sede parlamentaria. Y volvió a hacerlo la pasada semana en la cámara de representación autonómica, al vincular la recepción de los Fondos de Recuperación procedentes de la Unión Europea con la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado correspondientes al ejercicio 2021.
