Comienzo mi artículo semanal expresando, en primer lugar, mi decepción ante la insolidaridad de quienes niegan la gravedad de una pandemia que ha provocado, en tan solo 5 meses, el contagio de más de 463.000 personas y casi 40.000 fallecidos. Negacionistas que no solo critican las medidas de protección aprobadas, sino que niegan que se estén llevando a cabo en otros países de nuestro entorno, aunque quizás deberían plantearse si en esos países no se imponen porque sus conciudadanos utilizan regularmente las medidas de protección recomendadas por la gran mayoría de instituciones sanitarias internacionales.
