En un mundo cada vez más interconectado, la facilidad de comunicación y acceso a la información debería ser una herramienta de empoderamiento para los ciudadanos. Sin embargo, también se ha convertido en un terreno fértil para aquellos que buscan aprovecharse de la buena fe de las personas. En este contexto, la reciente advertencia de la Asociación Española de Consumidores sobre una nueva modalidad de estafa laboral resulta alarmante y merece nuestra atención y reflexión.
