En la Urbanización del Hacho tenemos a uno de esos personajes que, lamentablemente, nunca faltan en ninguna comunidad: el vecino imperfecto. Este individuo, en vez de hacer fácil la convivencia vecinal, prefiere joder al resto de vecinos. Sí, estamos hablando de ese mijitas, el inconformista, el tocapelotas de turno que, en lugar de vivir y dejar vivir, se dedica a hacer la vida imposible a los demás.
