No bastaba con prometer un voto útil para luego acabar siendo la muleta del PP, ni aumentarse el número de asesores para enchufar a sus amiguetes o a sus familiares. Tampoco bastaba con mentirnos a la cara y decirnos que no había pacto con el Partido Popular. Ahora también quieren robarnos nuestras casas de una forma rastrera y sin ningún tipo de pudor.
