Ante esta evidencia, CCOO insiste, en la mesa de diálogo social que está abordando la reforma normativa en seguridad y salud en el trabajo, en la necesidad tanto de legislar sobre la exposición a riesgos psicosociales como de modificar el cuadro de enfermedades profesionales, incorporando los daños a la salud mental para que todos los trastornos mentales provocados por el trabajo sean considerados enfermedad profesional.
