Aún recordamos la lucha que nuestro personal sanitario ha librado, de la noche a la mañana pusieron todos sus recursos para salvarnos de una batalla sin precedentes, al menos para los que tenemos menos de medio siglo. Héroes sin capa eran llamados por todos, dándolo todo sin el material necesario la mayoría de las veces, para poder protegerse eficazmente frente al virus. Pero aún así se mantuvieron firmes. Muchos han caído, son muchas muertes las que ha habido que lamentar. Dieron literalmente, sus vidas por salvar las nuestras, las de todos los ciudadanos que salían a diario a las ocho de tarde a sus ventanas y balcones a aplaudir por ese gran esfuerzo que hicieron.
