Comenzaré mi artículo de opinión expresando mis más sinceras condolencias a los familiares y amigos de los más de 247.000 contagiados y 28.400 fallecidos “reconocidos” por el covid-19 a fecha de hoy. Porque ni debemos, ni podemos olvidar lo que ha sucedido en nuestro país en los últimos meses. No hablamos solo de números, nos referimos a personas con historias propias, con familias y amigos, que han sufrido, en la mayor soledad, una enfermedad terrible. Y mientras tanto, nuestros gobernantes permanecen anclados en su habitual ceremonial de la “mentira” pervirtiendo nuestra democracia.
