Salvador González denuncia desorganización, falta de coordinación y escasez de personal especializado en la tramitación de los procedimientos, mientras los abogados reforzados para afrontar la crisis apenas intervienen en entre 20 y 30 expedientes diarios.
Salvador González denuncia desorganización, falta de coordinación y escasez de personal especializado en la tramitación de los procedimientos, mientras los abogados reforzados para afrontar la crisis apenas intervienen en entre 20 y 30 expedientes diarios.
La Abogacía Española ha puesto el foco en uno de los principales problemas que, a su juicio, está ralentizando la respuesta jurídica a la situación excepcional que vive Ceuta: la falta de expedientes que se ponen diariamente en marcha y la desorganización existente en su tramitación.
El presidente del Consejo General de la Abogacía Española, Salvador González, ha sido especialmente claro durante su visita a la ciudad. Aunque el Turno de Oficio ha sido reforzado hasta contar actualmente con 18 profesionales destinados a atender las necesidades derivadas de esta situación, sostiene que la capacidad disponible está lejos de aprovecharse plenamente.
"Los 18 abogados que se han destinado a esta labor no tienen el número de expedientes iniciados que desearíamos todos", manifestó González, quien advirtió de que esta circunstancia está "retrasando sensiblemente la solución y la respuesta legal" que necesita Ceuta.
Los números ofrecidos durante su comparecencia reflejan esa diferencia. Actualmente, según explicó, se estarían tramitando alrededor de 20 o 30 expedientes diarios, una cifra que considera claramente insuficiente.
"Debería llegarse a una cifra de al menos 100 expedientes por día", afirmó.
Más abogados, pero sin expedientes suficientes
La crítica de González introduce un matiz importante en el debate sobre los recursos disponibles. El problema, según su diagnóstico, no está ahora mismo en la falta de abogados.
Los medios destinados al Turno de Oficio se han multiplicado respecto a los existentes antes de la crisis y, según señaló, el Ministerio de Justicia ha respondido con rapidez cuando se han solicitado nuevos refuerzos.
Sin embargo, esos profesionales no pueden avanzar si los procedimientos administrativos previos no se ponen en marcha al mismo ritmo.
"Ojalá se estuvieran tramitando muchísimos más expedientes, hicieran falta más abogados y la respuesta en ese aspecto del Ministerio de Justicia está siendo muy rápida", explicó.
El mensaje resulta especialmente significativo: hay abogados preparados para asumir una mayor carga, pero faltan procedimientos que lleguen hasta ellos.
Desde el propio colectivo se está reclamando que aumente tanto la apertura de expedientes de devolución como los relacionados con solicitudes de asilo, con el objetivo de agilizar una situación que continúa prolongándose en el tiempo.
"Una importante desorganización"
González fue todavía más contundente al trasladar lo que los profesionales que trabajan diariamente sobre el terreno le han comunicado durante su visita.
Según explicó, los abogados que participan en los procesos de triaje y en los expedientes de extranjería están percibiendo "una importante desorganización".
Esa situación, asegura, provoca que los procedimientos avancen a una velocidad muy inferior a la necesaria.
"Lo que están percibiendo es desorganización, una importante desorganización que hace que el trabajo vaya muy lento, que se produzca trabajo inútil y que no se avance a la velocidad que la ciudad necesita", señaló.
La consecuencia práctica puede verse en el propio rendimiento de los profesionales. Mientras un abogado del Turno de Oficio puede llegar a atender entre 10 y 15 asuntos en una guardia judicial durante estas semanas de especial actividad, en materia de extranjería puede participar únicamente en unos tres expedientes diarios.
González describió además situaciones en las que los letrados permanecen esperando para continuar con el siguiente trámite o incluso se desplazan para actuaciones que finalmente no llegan a producirse.
Una dinámica que, según su valoración, genera frustración entre unos profesionales que disponen de capacidad para asumir más procedimientos.
Faltan funcionarios especializados en Extranjería
El presidente de Abogacía Española también señaló otra de las debilidades del dispositivo: no basta con aumentar numéricamente el personal destinado a Ceuta.
La institución considera imprescindible que los refuerzos tengan experiencia específica en procedimientos de Extranjería, una materia con una elevada complejidad técnica y administrativa.
"Sin duda hacen falta más medios, pero también medios especializados", afirmó.
González advirtió de que desplazar funcionarios procedentes de territorios en los que apenas existe experiencia en este tipo de expedientes puede reducir considerablemente la eficacia de esos refuerzos.
"Si los funcionarios que se desplazan vienen de zonas donde no hay experiencia en los procedimientos de extranjería, ese refuerzo tiene menos eficacia que un refuerzo de funcionarios ya expertos en esas tramitaciones", explicó.
Por ello, reclama que Ceuta reciba no solamente más recursos, sino los más adecuados para afrontar la situación.
"Aquí hacen falta los mejores medios. No solo muchos medios, sino los mejores; que vengan las personas formadas", insistió.
Su receta pasa por tres elementos: más especialización, mayor estabilidad de los equipos y una coordinación mucho más eficaz entre todos los actores implicados.
Las asistencias judiciales se han duplicado o triplicado
La presión tampoco se limita a los procedimientos de Extranjería.
González aseguró que la actividad del Turno de Oficio en los juzgados ha experimentado un importante crecimiento desde el inicio de la situación excepcional.
"En los juzgados se están duplicando, triplicando las asistencias por delitos", señaló.
Según explicó, buena parte de esos asuntos se corresponden con procedimientos susceptibles de enjuiciamiento rápido y delitos de menor gravedad, que sí están siendo tramitados con mayor agilidad.
El presidente del Consejo General vinculó ese aumento al incremento extraordinario de población experimentado por la ciudad, aunque dejó claro que existe una amplia variedad de procedimientos y que predominan los delitos leves.
El cuello de botella no está en los abogados
Las declaraciones de Salvador González dejan una conclusión especialmente crítica para la gestión de la situación en Ceuta.
El Turno de Oficio ha pasado de contar con una estructura ordinaria mucho más reducida a disponer de 18 abogados, el Ministerio de Justicia ha autorizado sucesivos refuerzos y existe incluso disponibilidad de profesionales de otros puntos de España para desplazarse a la ciudad si fuera necesario.
Sin embargo, según la Abogacía Española, el sistema no está siendo capaz de convertir esos recursos en un volumen suficiente de expedientes resueltos.
El problema estaría ahora en una maquinaria administrativa que González considera lenta, poco coordinada y necesitada de profesionales con experiencia específica.
Mientras Ceuta busca acelerar la resolución jurídica de una situación que se prolonga desde hace semanas, la advertencia de la Abogacía es clara: tener más abogados sirve de poco si los expedientes no llegan hasta ellos al ritmo que la ciudad necesita.