Seguimos con la mala gestión del interventor de la Ciudad, un señor que cobra por cada consejo de administración a los que asiste de las diferentes sociedades municipales y que tiene a todas estas sociedades arruinadas o sobredimensionadas en gasto y en personal, sin que por tanto realice como debe ser su trabajo, ya que lo único que realmente mira es que a final de mes pueda coger un buen pellizco de dinero.
