El Gobierno de la Ciudad ha dicho “basta ya” ante la asfixia de marruecos, que no para de ponernos la planta del zapato en la cara, decidiendo por nosotros y tratando como verdaderos monigotes o títeres en sus manos. Mientras la economía de Ceuta se muere, las naves del tarajal echan el cierre y la entrada del turismo marroquí se reduce cada vez más y más, en Marruecos se frotan las manos, mientras que en el Gobierno de España guardan silencio o, lo que es peor, se mantienen ajenos a una problemática que es competencia del Estado y que la sufren ceutíes y melillenses en primera persona por su situación geográfica.
