Nuevamente Marruecos demuestra que hace lo que le dá la gana con las autoridades españolas. La repatriación de ayer, después de más de seis meses sin dar señales de vida, fue una nueva prueba de ello.
Nuevamente Marruecos demuestra que hace lo que le dá la gana con las autoridades españolas. La repatriación de ayer, después de más de seis meses sin dar señales de vida, fue una nueva prueba de ello.
Que los diputados de la Asamblea de Ceuta se pasen más de una hora discutiendo una propuesta sobre los menores extranjeros no acompañados (MENA) significa que parece que todavía no se han enterado dónde deben estar las prioridades de Ceuta.
Durante el pasado 2019 y el primer trimestre de 2020 se han enviado a Marruecos un total de 403 solicitudes de repatriación de menores marroquíes de los más de 2.000 que se encuentran en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. La respuesta de Marruecos: no responde.
El consejero de Sanidad, Javier Guerrero, y el director provincial del INGESA, Jesús Lopera, lo dijeron ayer muy claro: o hay más responsabilidad o tendremos más restricciones. No hay otra.
Los datos que está arrojando en los últimos días nuestra ciudad relacionados con el coronavirus no son nada buenos, sino más bien todo lo contrario: 28 nuevos positivos y tres hospitalizados es el saldo de la covid-19 durante la jornada del sábado.