Luhay Hamido no necesita ninguna presentación ni en lo deportivo ni en lo personal. Llegó a su ciudad después de años de estudios y de trabajo fuera de ella para cuidar a su padre, que tuvo un accidente, como prioridad, pero en algunos ratos libres dándole vueltas a su pasión y viendo que el Ceuta, el equipo de su corazón, deambulaba por los campos de tercera, los jugadores no cobraban, débitos a Hacienda y a todo el que se ponía por delante, decidió hacer gestiones para luchar y pelear por el club hasta que lo negoció y se hizo con la presidencia.
