Los presos yihadistas en España condenados o en espera de juicio se encuentran en su mayoría en cárceles alejadas de Cataluña, Ceuta y Melilla, los lugares con mayor presencia de comunidades musulmanas, porque el Gobierno ha decidido aplicar en ese caso una política de dispersión muy similar a la que ha utilizado con los reclusos de ETA. Javier Zaragoza, fiscal jefe de la Audiencia Nacional, explicó este lunes en París que esa práctica ya está dando resultados, como los dio con ETA, según ha informado el diario "El País".
