Cuando te dedicas a la política desde el corazón, acabas haciendo tuyo los problemas ajenos. Recientemente tuve la oportunidad de conocer a una mujer maravillosa, a una de esas tantas mujeres silenciosas, invisibles, discretas, pero sumamente valiente, fuerte y luchadora como para poner el mundo al revés y hacer que tú también gires en sentido contrario a la inercia.
