Einstein, Newton, Darwin, Pascal… la mayor parte de la sociedad conoce las caras detrás de esos nombres, lo que han representado para la historia y el desarrollo de la ciencia, tal y como la conocemos hoy en día. Lo contrario ocurriría si intentásemos recordar o reconocer el nombre de algunas de las científicas más importantes de la historia, ya que lo más probable es que la cosa fuera más complicada. Pero ¿por qué? La explicación es muy sencilla.
