El pasado domingo, los socialistas españoles eligieron a su nuevo líder, que dirigirá el cambio y la renovación del Partido Socialista. El nuevo Secretario General fue el que más votos obtuvo, pero ninguno de los candidatos salió perdiendo, porque todos han demostrado que su primer objetivo era el triunfo de la democracia con motivo de estas elecciones, para que un Partido Socialista más fuerte y más unido pudiera realizar la regeneración interna, que permita contribuir con sus aportaciones a las transformaciones que necesita nuestro país.
