¿Quizás vivamos una época que se habla poco del bien y de la bondad moral y menos aún del bien y bondad espiritual? ¿Aunque si se habla mucho de bien y bienes en todos los sentidos, bienes materiales, bienes psicológicos, bienes culturales, bienes sociales, bienes…? ¿Por consecuencia quizás sea necesario analizar o matizar un poco el concepto de bien-bondad moral? ¿Y si esto es posible unido al concepto de verdad-veracidad…?
