Hay circunstancias especiales en las que las urnas dejan de ser el único campo de batalla político. En Ceuta, el escenario electoral, hoy por hoy, es poco o nada determinante. Cuando un mismo poder se perpetúa durante décadas, controla los principales resortes institucionales, condiciona la economía y convierte la administración en el principal sustento de miles de familias. La confrontación electoral deja de desarrollarse en condiciones de verdadera igualdad. En ese momento, la batalla cambia de escenario.
