Si Buñuel levantara la cabeza se quedaría de una pieza al comprobar como la realidad española ha superado con creces el surrealismo de sus películas y ha acabado instalada definitivamente en él.
Si Buñuel levantara la cabeza se quedaría de una pieza al comprobar como la realidad española ha superado con creces el surrealismo de sus películas y ha acabado instalada definitivamente en él.
No es agradable tocar y rozar este tema, no tengo especial gusto y deseo de hacerlo, pero alguien, que con sus posibilidades y modestia se ha ocupado toda la vida de la filosofía, y la filosofía, de múltiples modos ha entrado en su conciencia y consciencia, en cierto modo, siente con tristeza como se está produciendo una agonía, ya desde hace lustros a y sobre la filosofía, a y en la filosofía.
“Nomar, ya han pasado algunos días desde la finalización de la COP25 y me gustaría contarte una historia muy, muy lejana en el tiempo, pero muy, muy actual como pronto comprobarás. Te podría parecer que lo que digo transita por la neblina que separa la distancia entre paradojas y contradicciones. Tu especie pertenece a lo que los científicos terrestres han decidido llamar Homo sapiens.
Lo que se vivió en el pleno de aprobación inicial de los presupuestos fue una auténtica vergüenza, no únicamente por el complot misógino y xenófobo del Gobierno de la Ciudad con Vox, sino por la permisividad mantenida de “algunas“ personas hacia quien echaba espuma por la boca cada vez que decía la palabra socialista o progresista.
Es normal que el tiempo transcurrido y alguna preocupación ante la formación del nuevo Gobierno puedan generar cierta inquietud en la ciudadanía. Sin embargo, podemos estar tranquilos respecto a la salida que presenta el horizonte al que nos enfrentamos. Formamos parte de una democracia consolidada y quienes están al frente de las instituciones están gestionando los tiempos y las decisiones como corresponde.