Un amigo me pedía hace unos días que escribiera algo sobre las actitudes poco cívicas de nuestros conciudadanos, a los que, a veces parece que se les olvida que viven en una sociedad y nos hacen refunfuñar, encontrarnos a disgusto. Y es que algunos van dejando su huella por donde van pasando, a menudo cuando pasean a sus mascotas y de esta forma van provocando en los demás la ira que produce determinados descuidos mal intencionados, insolidarios y de mala educación cívica.
