Casi una semana ha pasado desde que tuvimos el Comité Federal más difícil de la historia de este partido. Todavía no me he recuperado del sentimiento que me produce haber visto a grandes socialistas llorar y sufrir por la intensidad de unos sucesos que tardaran en quitarse de nuestras retinas. Pero son sucesos que deben de quedar en las puertas de las sedes y que, en cambio, lejos de alimentar la serenidad y la unidad, nos encontramos con Secretarios Regionales, pongamos que hablamos de Hernández, contando unos hechos en la prensa totalmente parciales y de forma unilateral, antes de reunirse con la militancia.
