VOLUNTAD, noble palabra donde las haya, a un nivel tan elevado como algunas del calibre de honestidad o diligencia, aunque sin llegar a las cotas de excelencia de otras como solidaridad o generosidad. Me gusta, no lo voy a negar. Es una palabra que a menudo escucho en conversaciones referidas a la situación de Ceuta, invocándola con añoranza y hastío para contrarrestar el sentido de palabras como corrupción, desidia, conformismo, incompetencia o enchufismo, las cuales se escuchan muchísimo más.
