Un 25 de octubre del 77 se firman bajo el auspicio del presidente Adolfo Suarez, Los Pactos de la Moncloa. Se coloca así la piedra de toque de lo que será el “arco parlamentario” democrático tras la aprobación de la Constitución al año siguiente y además, se pone coto a la grave crisis económica existente en España y en el mundo- derivada de la crisis del petróleo- con las medidas fiscales y financieras que se adoptaron en dicho Pacto. Ha llovido tanto desde entonces, 41 años, que ha llegado a pudrirse hasta la buena educación de nuestros políticos, nacionales y locales, arrastrando tras de sí el lustre y la respetabilidad de grandes instituciones de la organización del estado a todos los niveles.
