Tengo la esperanza y la convicción de que la ciudadanía no va a permanecer indiferente ante la convocatoria de elecciones generales para el 10 de noviembre. Son comprensibles las críticas e incluso hay quien puede sentirse decepcionado, porque son múltiples y diversos los problemas que siguen acosándonos diariamente. Se necesita encontrar soluciones y estas van a llegar, pero no quedándonos en casa y dando la espalda a las urnas.
