En las últimas décadas la superficie se ha estado calentando más de lo que debería, esto es debido al conocido efecto invernadero que evita que los gases salgan fuera de la atmósfera. Entre estos gases podemos hablar del dióxido de Carbono (CO2), provocado por los mismos seres humanos al respirar, la deforestación o combustibles fósiles, el metano es otro gas que encontramos en menor cantidad presente, pero aun así es veinte veces más potente en atrapar el calor del Sol que el CO2 y es uno de los gases más destructivos por unidad, el Óxido Nitroso (N2O) es otro de los gases de relevancia producido en prácticas de cultivo, especialmente con el uso de fertilizantes.
