María Jesús González, vecina de la calle González de la Vega, enfrenta la amenaza inminente de desahucio. Su situación no solo es crítica por la falta de una alternativa habitacional, sino que también es especialmente grave debido a su estado de salud, ya que padece serias dificultades de movilidad tras múltiples intervenciones quirúrgicas de columna, lo que la ha dejado con dos placas de titanio y dependiente de morfina para sobrellevar el dolor, según ha explicado a este medio. A tan solo días del desalojo, asegura que, a pesar de las promesas recibidas desde la administración pública, aún no se le ha ofrecido una alternativa digna para no quedarse en la calle.