Amnistía Internacional ha llevado a cabo una misión de investigación y ha comprobado sobre el terreno que acceder al asilo en Ceuta es una carrera de obstáculos casi insuperable debido a la impunidad con que actúan en frontera los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y a la colaboración entre las autoridades españolas y marroquíes. Esta impunidad se ve reforzada por el no cumplimiento de algunas sentencias judiciales por parte de las autoridades o el no reconocimiento, cuatro años después, de que se expulsó ilegalmente a menores de edad en agosto de 2021.