Las familias de personas con discapacidad intelectual que tienen grandes necesidades de apoyo soportan una carga significativamente mayor respecto a aquellas que tienen a su cargo a personas con discapacidad leve o moderada. Según datos recogidos por Plena inclusión, estas familias invierten, de media, 47.129 euros anuales en cuidar a su familiar con discapacidad.