“El pañuelo, la religión y mis estudios son para mí lo más importante y no puedo hacer una cosa sin la otra”, asegura la alumna. Sin embargo, el colegio situado en el centro de Málaga se ha mostrado tajante e inflexible con permitirle tanto a ella como a su hermana llevar el hiyab, ya que aseguran que “el régimen de funcionamiento y organización establece que no es posible hacerlo”.