El Gobierno de Melilla aspira a que la ciudad alcance “la autonomía que debería ser” con una reforma de máximos de su Estatuto de Autonomía, que el próximo 13 de marzo cumplirá 30 años y que, a su juicio, no ha cumplido las expectativas para avanzar en el nuevo modelo económico en el que trabaja tras el cierre de la aduana comercial de 2018.