Este lunes el comité de empresa de Trace volvía a denunciar un nuevo ataque a operarios de la empresa de limpieza viaria. Tal y como ocurrió este fin de semana, dos operarios de Trace eran atacados nuevamente, esta vez en Loma Colmenar.
Este lunes el comité de empresa de Trace volvía a denunciar un nuevo ataque a operarios de la empresa de limpieza viaria. Tal y como ocurrió este fin de semana, dos operarios de Trace eran atacados nuevamente, esta vez en Loma Colmenar.
Es increíble lo que cambia un sillón a una persona o a las personas. Los políticos, una vez que ostentan un cargo, ya puede llover chuzos de punta que son incapaces de abandonar el sillón y permanecen aferrados a ellos sin soltarlos ni con agua caliente.
La situación en el seno de CCOO comienza a volverse insostenible gracias a la inconsciencia de un caduco sindicalista que, pese a que no lo quiere nadie, sigue aferrado al único sillón que le queda para intentar seguir manipulando con su demagoga verborrea a los cortos de mentes que todavía se dejan engañar por el señor Aróstegui, quien es capaz de autodefinirse como cristiano o musulmán y atacar a ambas comunidades a la vez.
¿Cuánto más hay que aguantar? Es lamentable que las autoridades competentes sólo intentan buscar soluciones cuando los problemas prácticamente se han ido de las mano, y es lo que está pasando con el vandalismo en el Príncipe.
La maldad que encierra el presidente Vivas es quizás para algunos desconocido, pero para otros no tanto. No hace mucho, el señor Vivas lanzaba que no se volvería a presentar a las elecciones, pero todo esto no es más que un juego del presidente de la Ciudad y del PP que lanza este mensaje para ver y estar pendiente de las repercusiones y comentarios que surjan alrededor del mismo y así baremar si finalmente le merecería la pena presentarse o no, además de ser una manera de lanzar el cebo para ver quien es el primero que, desde dentro del PP, se posiciona para recoger su testigo.