Dicen que el viento de levante aturde la mente y, seguramente, sea eso lo que le ha pasado al PSOE de Ceuta para nombrar a un jefe de prensa que desconoce que los medios de comunicación son una pieza más que fundamental en una campaña electoral.
Dicen que el viento de levante aturde la mente y, seguramente, sea eso lo que le ha pasado al PSOE de Ceuta para nombrar a un jefe de prensa que desconoce que los medios de comunicación son una pieza más que fundamental en una campaña electoral.
La ministra de Sanidad no ha estado muy acertada en su visita a Ceuta y ha despertado una indignación generalizada. Primero por no reunirse con el Gobierno local, pasando de puntillas por toda la ciudad y visitando tan solo el Hospital Universitario -excusa de una visita electoral-, y en segundo lugar por no traer ni una sola noticia buena para los ceutíes.
No es una novedad. Es la realidad que vive la ciudad desde tiempos inmemorables. Ceuta baila al son que marca Marruecos, es como su monito de feria.
En Ceuta, últimamente, los ministros caen del cielo. Hace escasamente un mes, el ministro de Interior, Fernando Grande- Marlaska, se dejó caer sorpresivamente por la ciudad para visitar las instalaciones de la frontera y reunirse con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, una visita que aunque era de obligado cumplimiento fue totalmente atemporal, ya que cuando se le esperaba en verano, nunca llegó.
Después de siete años sin que la juventud de Ceuta haya tenido ni voz ni voto en las políticas que le afectan de manera directa, hoy ha visto la luz el III Plan Joven 2019-2021.